Este Newsletter se publicó el 17 de abril del 2026. Si quieres recibir este tipo de correos suscríbete gratis haciendo click aquí.
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¡La semana pasada envié mi primer correo…
… y además publiqué mi primer video en cuatro años!
Ahora bien, te confieso lo siguiente:
Obviamente en tantos años de ausencia digital he vivido de todo:
Aprendizajes, logros, metidas de pata, etc
En este mensaje quiero compartirte cuatro aprendizajes que he obtenido en estos últimos años…
… porque considero que te pueden ser útiles a ti también:
1. En la vida y en los negocios, menos es más
De manera completamente inesperada, estos años sin hacer una sola publicación…
… han sido los más rentables de mi negocio como conferencista.
Esto fue un excelente recordatorio de que la mejor publicidad no es tu última publicación, sino el realizar un buen trabajo ya que los mismos clientes te recomiendan.
Y aunque inicialmente nunca lo planifiqué así….
…. lo que terminó ocurriendo es que el tiempo que me ahorré intentando idear la próxima publicación…
… fue invertido en ofrecer un mejor servicio a los clientes, lo cual generó buenos dividendos.
Estoy claro que esto no aplica para todos los negocios.
Hay emprendimientos y empresas que sí se necesitan de generación de contenido, lo cual es igualmente válido.
Pero en mi caso puntual por la forma en la que he construido mi empresa, quedó completamente invalidada la creencia de que dejar de publicar lleva a que los clientes dejen de llamar.
Así que, ten esto presente:
La excelencia es lo que te diferencia.
A raíz de esto, una pregunta que me quiero hacer (y que te invito a hacerte a ti también) con más frecuencia es la siguiente:
¿Qué actividades puedo dejar de hacer….
... para tener el espacio de realizar cosas aún más beneficiosas?
2. El mundo no se va a acabar por dejar de publicar
De mis 30.000 seguidores en Instagram, 10.000 en X (Twitter), 30.000 en Youtube y 13.000 en este Newsletter, muy pocos escribieron para saber cómo estaba o si había pasado algo.
En este sentido, gracias a todos los que sí escribieron por su preocupación…
… y genuinamente también le doy gracias a todos los que no escribieron.
Porque me encantó el recordatorio de que soy solo un servidor, no el centro del universo, y el mundo no se le acaba a nadie porque uno deje de publicar.
De hecho, me he tomado el que tan pocos hayan escrito como un permiso para volver a desaparecer cuando lo considere necesario :)
Si estás necesitando un break de las redes sociales, sencillamente tómatelo ;)
3. Es más importante vivir tu esencia, que demostrarle algo a tu audiencia
Yo nunca he publicado para “demostrar“ mi estilo de vida.
Pero sí he operado mucho desde la siguiente premisa:
“De lo que he vivido, ¿qué aprendizaje puedo compartir con otros en las redes sociales?“
El no publicar absolutamente nada por tanto tiempo eliminó por completo ese pensamiento.
En este sentido, me he dado la oportunidad de hacer más cosas por el simple disfrute de realizarlas y no porque vayan a generar algún “aprendizaje“ (para mí o para otros).
Desde practicar padel, futbol o tenis, hasta darme más tiempo para mi oración personal, he incluido más actividades en mi agenda simplemente porque me gustan.
Lo interesante es que el hacer cosas solo porque disfruto realizarlas…
… ha generado una nueva ola de aprendizajes increíbles (los cuales te iré relevando próximamente).
Así que ten presente que:
Es más importante vivir tu esencia, que demostrarle algo a tu audiencia.
¿Quieres aprender más? Atrévete a vivir y a experimentar más.
Como dijo William Blake: “El verdadero método del conocimiento es el experimento“
4. Sentirte perdido, no es el final del camino
Voy a confesar algo muy personal:
Durante todo este tiempo de ausencia digital, hubo aproximadamente unos seis meses donde experimenté una verdadera crisis existencial.
Estuve en una fase que yo describo como depresiva.
Nunca clínicamente diagnosticado, pero era innegable que sentía un vacío terrible, me veía sin esperanza y con una falta de dirección impresionante en términos de no saber para qué estaba viviendo.
En otro momento hablaré sobre qué me llevó a la crisis y lo que me sacó de la misma.
Pero menciono este punto porque hubo un suceso que me marcó profundamente el año 2024:
Asistí a un congreso y el conferencista pidió que se levantaran quienes habían sufrido o estaban experimentando algún tema de salud mental (depresión, ataques de ansiedad, etc).
La cantidad de personas que se pusieron de pie hizo que corriera una lágrima por mi mejilla.
Gente que si te la encuentras en la calle pensarías que están bien, contentos, felices, etc.
Pero por dentro están luchando una batalla personal muy fuerte.
Si bien más adelante comentaré en mayor detalle este tema, por ahora te quiero decir lo siguiente:
Si te encuentras en un lugar oscuro, no has sido enterrado. Has sido plantado.
Cosas extraordinarias están por venir.
Y como dice una frase que leí y que me encantó:
“Oro por los problemas que mis amigos no me cuentan“
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Como puedes observar, han sido años llenos de aprendizajes.
Me alegraría si me respondes a este correo comentándome:
De estos cuatro aprendizajes, ¿cuál te ha llamado más la atención a ti?
Leo todos los emails que recibo ;)
¡Te mando gran abrazo!
En amistad,
Stephan
PD El próximo martes te enviaré un correo no con aprendizajes…
… sino confesándote temas que hasta el día de hoy me cuestan.
Porque así somos todos: con nuestros logros y aprendizajes….
… y también con nuestras áreas de oportunidad.
Así que no te pierdas el correo de la semana que viene con una mirada más desde el “detrás de cámaras“ de mi día a día actual ;)
Mientras tanto, te adelanto que en unas horas publicaré un nuevo video en mi cuenta de Instagram respondiendo algunos de los mensajes que he recibido durante la última semana.
Así que nos vemos también por ahí.
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